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El diablo negoció con un joven ofreciéndole la felicidad a cambio de golpear a su madre, matar a su mejor amigo o tomarse una botella de licor. El joven optó por lo más sencillo; se tomó la botella de licor, pero embriagado golpeó a su madre, y mató a su mejor amigo.
Qué hubieses hecho tú:
- ¿Hubieses golpeado a tu madre?
- ¿Hubieses matado a tu amigo?
- ¿O hubieses bebido el licor?
No respondas, de cualquier forma, las tres te hubiesen llevado a la perdición porque:
- Pactar con el diablo es en vano,
- La decisión más sencilla no siempre es la correcta
- Y nadie consigue su felicidad con la desgracia ajena.




Justo cuando tenía las manos llenas de esperanzas,
te marchas y se esfuman todas tras tu espalda.
Tantas ilusiones construí
y ahora solo queda un “tú a lo lejos” y un “yo sin ti”.
Debo de despedirme de momentos contigo,
debo prescindir de frases que contengan “junto a ti”,
resignarme a que ahora ya no cruces mi camino 
y tener que repetir esos instantes en el baúl donde se guarda lo que ya perdí.

¡Y mira que trataré en vano de apañarme los ojos para que seque mi llanto!
¡Y mira que fingiré que nada tengo y que nada ha cambiado!
Tendré que hacerme un nudo por dentro
torturándome con tu recuerdo
Y no servirá ningún remedio
porque ni tú vendrás, ni yo olvidarte quiero.
De cualquier modo,
hoy vi cerrarse la puerta por la que te vi partir
Pero dime tú ¿quién cierra ésta que dejaste abierta en mí?



 

“Yo no soy flojo, nací cansado” o “del apuro solo queda el cansancio” son una de las cosas que a veces decimos cuando no queremos hacer nada o deseamos llevarnos las cosas con calma. Aun si tenemos trabajo atrasado, si el cuarto esta desordenado, si tenemos un millón de cosas pendientes, incluso si debemos hacer algo urgente, todo deja de importar en ese preciso instante en que anhelamos darle descanso al cuerpo, despejar nuestra mente o simplemente dejar que el ocio o la vagancia ganen una batalla. ¡Ahhh!! Suspiramos… De momento nos sentimos triunfantes por haber echado a un lado la rutina y los deberes, y desaparecer las palabras urgente, obligatorio, e indispensable para dejar nuestra imaginación en blanco. Y mientras tanto cerramos la puerta, apagamos el teléfono, dejamos nuestro molde en la cama o en el sofá, roncamos despiertos, nos quitamos las ganas del cuerpo, estiramos nuestros músculos para desperezarnos en vano y nos relajamos por un tiempo largo…


 

Lánzame una de esas miradas que despiertan el alma
Que descubren secretos
Que traspasan distancias
Que detienen el tiempo.
Haz que me rinda sumisa a tus deseos.
Desnúdame con tus ojos
Y deja que yo mire tu picardía hecha fuego.
Deshazte de cada capa innecesaria de mi cuerpo
Hasta que solo quede piel
Sin disfraces, suave, delicada,
Lista para querer.
Oblígame a caer en el vacío que acaba en ti
Y entonces no me dejes ir.
Aférrate a mí como a uno de esos tesoros que tienen un valor sin fin.
Adueñémonos de la pasión
Que desborda nuestra imaginación.
Y entonces así, desde lejos, 
Sin caricias, sin movernos,
Con el viento de por medio
Nos besamos, nos tocamos
Y nos amamos en silencio…


 
Vivir así, no es vivir.
Ver que cuando quieres avanzar por un camino
Siempre hay algo que te obliga a separarte del mismo
Abrir tus alas para despegar hacia el horizonte y conseguirte con una muralla que te impide rebasarla.
Como si alguien quisiera torcer tu destino, como si algo te cortara las alas…
Vivir así, no es vivir.
Respirar dentro de un hueco, moverte dentro de una jaula
 Sentirte a merced del viento, como las hojas   que  marchan a la dirección que sopla
 O como un esclavo bajo el látigo de su amo
 Como si cercaran tus esperanzas, como si amarraran tus sueños
 Como si no quedara más remedio que andar abatido viviendo sin ser tu propio dueño.
 Vivir así, sentir que tu realidad es soñada aún cuando no la puedes fingir
 Pensar que tus pesadillas no se manifiestan al dormir
 Creer que tu libertad no depende de ti
 Saber que eres una marioneta sin cuerdas que dirigir
  No es vivir.


 Sana tus alas, rebasa tus límites, respira aire limpio,
 Abre tu celda, despójate de tus cadenas
 Apodérate de las cuerdas de tu destino, cree en tus sueños,
 Conoce la libertad, siéntete tu propio dueño
 Y dirige tu realidad…

 

♣ Nosotras somos malas a veces, en contadas ocasiones, lo hacemos para ocultar nuestra bondad, para no pasar por inocentes, para que nos conquisten como se debe, para castigarlos cuando se lo merecen, para que se esfuercen o para divertirnos un rato haciendo algo diferente. Así como en el siguiente video:

 

Ellos lo hacen por mala conducta, por rebeldía, por simple orgullo, por ocultar su vulnerabilidad, a veces a propósito, otras sin darse cuenta pero lo cierto es que logran ser malos la mayoría del tiempo, y aún así los seguimos queriendo... ♣

 




 

La mayoría de las personas cuando quieren llorar no lloran, cuando quieren llorar se esconden. Y así se sienten libres de soltar sus lágrimas, de gritar en silencio, de sufrir calladas.
Cuando quieren llorar y no pueden tragan fuerte para sacar inútilmente el nudo de sus gargantas, aprietan los ojos, se limpian la cara para ver a todos como si nada, fingen una sonrisa, si se puede una carcajada, ponen voz amable y vivaz mirada.
Basta con que alguien llegue y pregunte ¿qué es lo que pasa? o ¿qué tiene? Esa frasecita es como un switchecito que de pronto hace que se caigan las caretas, se aguan los ojos, palidece el rostro, la risa se ausenta, la voz tambalea y la garganta se cierra.
Contrariados repiten el anterior proceso, bailan las pupilas, mueven medio labio, reviven sus rostros (por un tiempo corto), respiran un poco y hablan con tono ronco: -Nada. Esa es la respuesta,  sufren por dentro y  en silencio.  Y aun cuando los otros dudan que les contestan en serio, todo sigue igual, siguen  aparentando que están bien y que no hay nada que cambiar. 



 

He visto niños sufriendo de hambre y de frío, he visto ríos que ya perdieron su camino, he visto guerras que ahora no tienen ningún sentido y militares matando gente sin miedo alguno.
He visto madres vendiéndose por sus hijos y muchos padres huyéndole al compromiso, adolescentes que van a tener un niño y otras que abortan y mueren sin auxilio.
He visto violencia en las calles, ciudades derrumbarse, naciones sin mañana, un mundo sin esperanzas.
Y muchos se preguntan ¿Dónde está Dios? Me imagino qué diría si pudiese responder: “Yo estoy aquí, nunca me fui, tú te alejaste, ven hacia mí. Tú me culpas por no ayudarte, soy quien siempre ha estado allí aún cuando pensaste que estabas solo. Tú eres quien hiere con tu maldad, yo doy amor y mira tú lo que das”.
La gente siempre trata de buscar un culpable para sus tragedias en vez de intentar enderezar sus vidas. Se cubren con el velo de la indiferencia, se lavan las manos y ponen cara de inocentes. Al final del día esperan recoger los frutos de una cosecha que nunca sembraron y si vuelven con las manos vacías le reclaman al Supremo no haberlos ayudado. Preocupados por lo que quieren se les olvida agradecer lo mucho que tienen, buscan a Dios cuando están sufriendo pero lo ignoran cuando están riendo. Y aún así esperan que sus súplicas enviadas como un grito al cielo sean respondidas de manera inmediata sin mover un solo dedo. 




Seguramente todos han escuchado esta frase: “Si amas alguien déjalo libre, si regresa a ti es tuyo sino nunca lo fue” y de seguro muchos la han cumplido bajo la premisa de que si vuelve nadie podrá quitárselos o de que si no lo hace no era la persona indicada en sus vidas.
Sinceramente les digo que si lo han hecho son unos tontos, por qué razón separarnos de alguien que queremos a nuestro lado. No les parece algo irónico haber encontrado a la persona ideal de sus vidas con la que pueden compartir ese sentimiento tan escaso y desvalorado en el mundo y así sin más hacerle las maletas para que se marche y sea encontrada por alguien más, que ciertamente no será tan tonto como para dejarlo escapar. Es cierto que nada nos pertenece en esta vida, y en este caso les invito a que sean egoístas por un rato y piensen en lo que quieren para ustedes, se darán cuenta que quien no lucha por lo que quiere simplemente lo pierde.
Yo relaciono esta frase con libertad y eso se lo puedes dar a quien amas sin necesidad de dejarlo ir, pues  si el amor es verdadero ninguno de los dos será capaz de marcharse y entre ambos impedirán que el otro se vaya. Quien ama no necesita irse y volver para darse cuenta de lo que siente y si tienen a alguien así en sus vidas, solo está jugando con ustedes... 




 

Cuando alguien muere siempre hay un sonido que nos recuerda ese último momento, ese último suspiro, esa melodía fúnebre que crepita en nuestros oídos llevándonos un mensaje triste que se aloja en nuestra memoria y que cuando es activado nos recuerda una historia melancólica, trágica, dolorosa, que envuelve un capítulo final sellado con un nombre.
Esa onda auditiva que se expande a nuestro cerebro fácilmente puede resumir un instante: el tic tac agonizante y desesperante del reloj que indicaba los minutos faltantes para una intervención, el ring del teléfono que anuncia una mala noticia, el rechinar de las llantas de un auto al chocar contra un cuerpo, el ploc desarmante cuando después de tanto silencio alguien se deja caer secamente sobre el suelo, el bravo oleaje del mar que se traga una vida, el pum de una explosión, el clic que antecede el impulso de una bala hacia la cabeza, el tac incesante de un corazón debilitado, la turbulencia alarmante de un avión antes de estrellarse, el pii eterno de un monitor cardíaco, el tan de una campana al salir de una iglesia, una risa irónica de negación, un grito lastimero hacia el cielo, un sollozo intermitente acompañado de lágrimas, un murmullo que esconde un rezo, un suspiro de resignación, un eco frío, una canción convertida en coro como símbolo de adiós.
Según la situación unos han de recordarlo como una sinfonía sombría, otros como una tonada cruel.  Pero para todos, la muerte no dejaría de ser lúgubre y oscura, un conjunto de notas enlutadas que siempre sonarían desafinadas, rotas y nefastas cada vez que se evocaran.




 







Justo en ese instante el que el sol se esconde
Y la tierra se enfría
Y pasa la brisa más fresca a dejar sus caricias
Y la oscuridad va pintando el paisaje
Cubriéndolo todo de un frío enlutado
Y sale la luna a alumbrar la penumbra
Y el millón de estrellas a lucir su belleza
Y la soledad hace presencia
Incitando al silencio a que permanezca
Y en las avenidas y desde las viviendas
                                                 
 Están las bombillas dejando su foco
Y el ruido se ausenta y el movimiento cesa
Y los pueblos descansan de sus largas faenas
Mientras muy callada la noche se acerca
Sigilosamente florecen las penas.





 

De los creadores de “Me cansé de ti” y “Necesito un tiempo” llega: “Ha pasado un año y todavía no nos vemos…

 

 No falta el momento en una relación en que uno de los dos siente el hastío y deja  salir de sus labios ésa frase “Démonos un tiempo”. Entonces el otro se queda pensando: ¿tiempo para qué? ¿Para pensar, para decidir si quiere seguir conmigo o prefiere terminar, para estar con alguien más, para descansar de mí, para extrañarme, o para olvidarme?
No importa cual excusa haya elegido para proponerlo puesto que a la larga ninguna es la verdadera y además siempre te pone en segundo lugar, ya que lo que tú crees que es un bien para ambos solo termina favoreciendo a quien lo pidió, o acaso ¿tú también necesitabas espacio en la relación? En fin, tanto cavilar para que después no te quede más remedio  que decir “tómate todo el tiempo que quieras”, y eso con la esperanza de que algún día vuelva.
No nos caigamos a cuentos, todos sabemos que el tan mencionado  “tiempo” es el preámbulo de un final, sólo que en vez de hacerlo corto con un simple “adiós”, toman el camino más largo y torturador.
Lo cierto es que lo más sensato sería decir “hasta aquí llegamos, esto llegó a su fin” porque sin importar el “tiempo” que se lleve, cuando regrese (si es que lo hace) terminará diciendo que aprendió a vivir sin ti y tú habrás desperdiciado horas, días o meses inútilmente.


"Los niños hablan en futuro y crean su mundo, los adultos hablan en pasado y destruyen el suyo" No importa si somos niños hoy o si fuimos niños ayer, lo importante es que nunca dejamos de crecer...

 
Por el niño que todos escondemos pero que sabemos que siempre vive en nuestro interior...
 Feliz Día!!!


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